domingo, 20 de septiembre de 2009

Algunos bastante malos por cierto

Un cura es enviado a Alaska. Un obispo lo va a visitar un año más tarde y le pregunta:
- ¿Y cómo le va acá?
- Bueno, si no fuera por mi rosario y mis dos whiskys al día, estaría perdido. A propósito, ¿gusta un whisky?
-Sí, por favor.
-¡Rosario! ¡Tráele un whisky al obispo

Un electricista va a la Terapia Intensiva de un hospital, mira a los pacientes que están conectados a diversos aparatos y dice:
- ¡Respiren hondo! Voy a cambiar los fusibles.

En un teatro, un hombre se encuentra acostado, ocupando varias butacas con sus piernas y brazos.

Al observar, su actitud, el acomodador le pregunta con ironía:

-¿Está cómodo?... ¿No quiere que le traiga un cafecito?...

-No boludo, llama a una ambulancia, que me caí del palco!

No hay comentarios: